Una Casa saludable en Castellón

Son muchas las veces en que os mostramos viviendas sostenibles y eficientes, pero no tantas en las que podemos hablar de una vivienda centrada en criterios de salud construida en España. Por eso hoy nos alegra compartir con vosotros un proyecto diseñado y dirigido por nosotros mismos: una casa saludable, y por supuesto sostenible y eficiente, en Castellón.

Como se construye una casa saludable

La vivienda de la que hoy os hablamos se ha construido en una zona residencial de la ciudad, en una parcela en esquina con una orientación favorable y lindando con un parque. La ubicación es una gran decisión que condiciona de forma determinante el diseño, la salubridad y la sostenibilidad del proyecto. Por ello la elección debe ser meditada y, si es posible, consultada previamente, ya que la propia elección de la parcela puede suponer un ahorro tanto en el futuro consumo como en la propia obra.

En este caso, no sólo la ubicación de la vivienda era buena, sino también la voluntad de los promotores que, desde el principio, pusieron sobre la mesa su deseo de construir una casa saludable para ellos que además tuviera el menor impacto posible sobre el medio ambiente. Con este punto de partida se comenzó a desarrollar el programa del proyecto: una vivienda de 2 plantas, 4 dormitorios que debía incluir un pequeño huerto y desde la cual disfrutar del entorno.

El proceso de diseño se baso en 6 principios fundamentales:

  • El diseño bioclimático pasivo del edificio, que permitiera sólo con decisiones de diseño aprovechar las condiciones climáticas y de soleamiento de la zona para optimizar el confort de la vivienda. El resultado, una forma en L, con la fachada principal orientada a sur con grandes ventanales y protecciones solares adecuadas, y dos fachadas posteriores con pequeños huecos estratégicamente colocados para fomentar la ventilación cruzada.

  • La eficiencia energética y el confort térmico, a través de ese diseño bioclimático, la optimización del aislamiento, la elección de los vidrios y la carpintería adecuados, o la utilización de árido extra blanco en la cubierta para reflejar la radiación solar. Y es que, aunque suele olvidarse, el confort térmico es un factor relativo a la salud que debe cuidarse más allá de la eficiencia energética.

  • Ahorro en el consumo de agua, con la captación y almacenamiento del agua de lluvia, para el riego de la parcela y el huerto.
  • Elección de materiales saludables, lo más naturales posible, que no afecten a la calidad del aire interior ni a la salud de los usuarios: corcho natural como aislamiento térmico, enlucidos y pinturas a la cal o parquet de madera natural son algunos de los materiales elegidos. Se tuvo en cuenta que los materiales que entraran en la vivienda tuvieran al menos bajas emisiones de compuestos orgánicos volátiles.

  • Diseño adecuado de las instalaciones para evitar campos eléctricos: toda la instalación eléctrica se apantalló. El resultado, comprobado una vez finalizada la obra, es una vivienda libre de campos eléctricos que permite a sus usuarios descansar correctamente, algo fundamental en una casa saludable.

  • Incorporación del elemento verde: El diseño biofílico de la vivienda incluye, al margen del propio huerto y jardín, la incorporación de una cubierta verde que, al ser visible desde los dormitorios, cumple la doble función de contribuir a la eficiencia energética (reduciendo el sobrecalentamiento) e incorporar visualmente la naturaleza en el interior. También los árboles del parque cercano son visibles desde los ventanales de los dormitorios de forma destacada. Además, un pequeño huerto que permite cultivar las verduras de temporada se situó en la parte trasera de la vivienda de forma que los propietarios puedan cultivar sus propias hortalizas y disfrutar del contacto con lo natural.

Un proyecto de casa saludable con una gran implicación. Un placer.

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