Antenas de Telefonía Móvil, Ubicación y Prevención

Han corrido ríos de tinta sobre la telefonía móvil y sus posibles efectos adversos para la salud humana: La Organización Mundial de la Salud ha encargado distintos estudios, y en el último del año 2012 señaló las radiaciones ionizantes emitidas por los terminales como “posiblemente“ cancerígenas. El Tribunal Supremo anuló una modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid que permitía la ubicación de antenas de telefonía móvil en edificios de viviendas, por poder tener efectos significativos en la salud humana y el medio ambiente. Un juez italiano culpó del cancer cerebral de un ciudadano a la telefonía móvil…

Antenas de Telefonía Móvil
Imagen: Ministerio TIC Colombia

Es evidente que el tema de las radiaciones ionizantes procedentes de la telefonía móvil es un asunto peliagudo. Según algunos estudios tiene una relación directa con el desarrollo de enfermedades, mientras que según otros no es posible relacionar el uso del teléfono móvil con procesos cancerosos.

Pero aquí no nos vamos a centrar en este debate. Es más ni siquiera hablaremos del uso del teléfono móvil, sino de la ubicación de las antenas de telefonía móvil que cada día van apareciendo más rápidamente por cualquier lugar habitado.

En el caso de dichas antenas, la intensidad de emisión con respecto a un simple terminal es mucho mayor, y se están ubicando sobre edificios de viviendas en lugares muy habitados. Siguiendo con los estudios anteriores, tampoco hay evidencias aceptadas generalmente sobre sus efectos adversos sobre nosotros, pero actualmente la legislación española permite una cantidad de radiación 4000 veces superior a lo recomendado por el Parlamento Europeo en la Resolución 1815 de 27 de Mayo de 2011.

Para todos aquellos que tienen una antena de telefonía móvil cerca de casa, tranquilos. Es posible que por su ubicación con respecto a vuestro hogar ni siquiera esté emitiendo radiación en esa dirección. Y si es así, hay formas sencillas, baratas e incluso estéticas de reducir muy significativamente la “intrusión” de dicha radiación.

Pintura-Grafito
Imagen: Ana Manzar

Con medidas tan sencillas como el pintado de una pared, un cambio de cortinas o la colocación de mallas en ventanas se puede conseguir el “apantallamiento”, y reducir al mínimo la radiación. Por supuesto se trata de pinturas, cortinas y mallas específicas teniendo en cuenta el nivel de exposición, las cuales además de servirnos como precaución sobre un tema aún poco claro, nos pueden servir de excusa para redecorar nuestro hogar.

Así que, calma… es posible la prevención!

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